Presupuestos, intrusismo, productividad… Los retos y dificultades a los que se puede enfrentar una agencia de marketing digital son muchos y variados. Hay que tenerlos localizados para hacerles frente de la mejor manera posible, mejorar el sector del marketing digital todo lo que esté en nuestra mano y ayudar a todas las empresas que pueden crecer gracias a nuestros servicios.

Eso es lo que intentamos desde The Corner Lab desde el primer momento y lo tenemos presente cada día.

Estos son algunos de los retos que se me ocurren tras varios años en el sector, hablar con colegas y formar a muchos alumnos que o bien trabajan en agencia, quieren hacerlo o bien trabajan en el ‘cliente’.

Transmitir el valor real en los servicios

Aunque el marketing digital ya no es algo tan nuevo, muchas empresas, sobre todo pymes han sido las que más han tardado en adaptarse o lanzarse a hacer este tipo de marketing. En muchos casos por los recursos y la poca capacidad de adaptarse a los cambios, lo urgente y lo prioritario va comiéndose a lo realmente importante en muchos casos.

A día de hoy es fácil encontrarse con situaciones en las que cuando se ofrece un servicio o una empresa toca tu puerta necesitándolo, cuesta transmitir realmente el valor y la importancia de ese trabajo.

La buena noticia es que muchas empresas se dan cuenta de que necesitan un empujón en su negocio y se interesan por acciones relacionadas con SEO, SEM, content marketing, inbound, social media, etc. La mala noticia es que no siempre saben para qué sirve exactamente cada uno, qué puede aportar, su importancia y sobre todo, el trabajo que cuesta llevarlos a cabo y los conocimientos y experiencia que requieren.

Esto requiere una labor extra en la relación con ese posible cliente o incluso una vez se ha convertido en cliente. Transmitir la verdadera importancia del servicio que le vas a prestar, cómo le puede ayudar y el esfuerzo que te va a suponer. Y esto, por supuesto, está relacionado con las contraprestaciones, el dinero, los presupuestos, que hablaré de ello en otro punto.

Luchar contra el intrusismo y los presupuestos sospechosamente bajos

Se oyen muchas quejas relacionadas con este tema dentro del sector del marketing digital, se pone el grito en el cielo como si fuera algo nuevo, algo exclusivo del sector. Esto ha ocurrido siempre, en casi todos los trabajos y en el nuestro no iba a ser menos.

Yo he llegado a escuchar que el SEO lo iba a llevar el hijo de una amiga que acaba de terminar informática en la universidad. SEO por 50€ al mes o 70€/año, o incluso gestión de RRSS por 50€/mes.

Todos los puntos están relacionados. No se da valor o se sabe de la importancia y dificultad que tiene, y uno se piensa que lo puede hacer cualquiera.

Si a este problema le añadimos ese intrusismo, la cosa se pone más fea todavía.

Cuando a una empresa o profesional le llega una propuesta para hacer cualquier labor de marketing digital, con un precio demasiado bajo para ser bueno (al menos eso, bueno) y quién recibe la propuesta no entiende, no sabe el valor que tiene realmente, se va a quedar con un impresión equivocada. No tendrá el criterio suficiente para elegir y mucho menos para elegir bien. Empezará a hacerse una idea equivocada de lo que realmente cuesta un servicio de calidad y profesional y sentará las bases de otros problemas que pueden venir después.

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Transmitir la importancia de los servicios que ofrece una agencia es primordial para que el cliente valore de verdad la calidad de nuestro trabajo. Imagen: Unsplash.

Pagar los platos rotos de otros

El punto anterior puede desembocar en un problema que está empezando a hacerse más notable.

Empresas contratan a agencias o ‘profesionales’ que les ofrecen una serie de servicios de marketing digital por un precio irrisorio, rompiendo el mercado, compitiendo por precio claramente. La experiencia resultante de esta prestación de servicios no suele ser buena: el proveedor desaparece a las primeras de cambio, prestan servicios mínimos, no cumplen con lo prometido o incluso dejan las cosas peor de cómo se las encontraron.

¿El resultado? Esa empresa que ha tenido la mala experiencia empezará a desconfiar en el sector, en los profesionales o agencias que se dedican a ello, de una forma honesta y profesional. Peor todavía es el hecho de que ya no solo desconfíen, si no que ya no van a estar dispuestos a pagar lo justo por un servicio de calidad.

Evangelizar y formar

Es probable que en cualquier momento una agencia de marketing digital deba enfrentarse a esta situación.

Por un lado, intentar disolver los problemas que hemos ido viendo en los puntos anteriores. ¿Cómo? Evangelizando. Transmitiendo el valor que tienen todas las acciones que se llevan a cabo a esas empresas, explicando y detallando todas las tareas, beneficios, trabajos que se van a realizar, el por qué y cómo. De esta forma podrán confiar de nuevo en el proveedor, verán con cierta normalidad los presupuestos que se piden y el coste de cada uno de los servicios.

Esto obviamente conlleva dedicar más tiempo a cada presupuesto, en las labores comerciales, a cada cliente… Pero merece la pena.

Al fin y al cabo esto no es más que formar al cliente. Una empresa puede saber que necesita posicionarse bien en internet, saber que necesita aparecer en la red de búsqueda de Google, que necesita un blog, vender más a través de la web… pero en la mayoría de veces no sabe cómo hacerlo ni lo que hay en ese proceso para conseguirlo.

Sí, perderemos tiempo explicando todo, por qué son necesarios los backlinks (explicando en algunos casos qué son), lead magnets, embudos, Google Analytics, Tag Manager y muchísimas cosas más.

Hay que ponerse en la piel del cliente. No sabe qué son la mayoría de cosas, ni para qué sirven o por qué tiene que implementarlas él para alcanzar sus objetivos. Y peor todavía, puede incluso pensar que se le están incluyendo cosas de más en el presupuesto, porque no las entiende y porque viene de malas experiencias previas.

Productividad

Para cualquier tipo de empresa y sector, la productividad es uno de los pilares fundamentales. Puede llegar a ser hasta obsesiva. En empresas o agencias que se dediquen al marketing digital esto puede ser un gran dolor de cabeza.

Es muy simple, el hecho de que nuestra herramienta de trabajo en el 95% del tiempo sea internet es un arma de doble filo. A todos nos ha pasado que estemos navegando, vayamos a alguna red social, al mail u otro sitio, a hacer algo concreto con el trabajo y nos distraigamos con lo más mínimo y terminemos haciendo otra cosa. Además, después ya no sabemos qué estábamos haciendo.

Esto es un problema y hay que buscar las formas de atajarlo. Existe por ejemplo una extensión de Chrome que utilizo en los días que más concentración necesito, que se llama HabitLab y puede ayudar mucho en esta parte.

También se puede caer en el error de trabajar con muchas herramientas diferentes: gestión de equipos, control de tiempos, chats, gestión de tareas… Cuando el objetivo inicial es ser más productivo, se terminan utilizando tantas herramientas que se consigue lo contrario.

En The Corner Lab somos muy fans de Asana, tanto para control de tareas, gestión de equipos, control de tiempos por tarea y cliente e incluso para ahorrar en la cantidad de emails que se gestionan.

Y por rizar el rizo, existe un software capaz de unir todas las herramientas que utilizas en una sola ‘pestaña’ (Slack, Asana, Trello, Gmail, WhatsApp, Evernote, Messenger, etc). Se llama Shift y es una maravilla.

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Parte de nuestra responsabilidad como agencias es la de «evangelizar», transmitiendo el verdadero valor de cada una de nuestras acciones. Imagen: Unsplash.

Establecer unos precios correctos, honestos y rentables

Cuando se ofrecen servicios no es fácil establecer unos precios justos y rentables, que no te hagan perder dinero a ti ni ‘engañar’ al cliente.

En marketing digital esto se acentúa ya que cada empresa tiene unas necesidades, dificultades, cada sector es diferente, el tiempo que hay que emplear es distinto…

Sin duda aquí las agencias tienen una tarea difícil. Por un lado establecer ese precio lo más correcto posible, tras analizar muy bien lo que va a necesitar el proyecto: recursos humanos, técnicos, tiempos, conocimientos, etc. Por otro lado, ser capaces de convencer al cliente, evangelizando y transmitiendo el verdadero valor del servicio.

Lo más sencillo (dentro de lo sencillo que puede ser), es calcular el precio/hora en ese precio por hora hay que incluir ciertos costes que a veces no se tienen en cuenta, como la contratación de herramientas, alquiler de oficina, internet, luz, etc (tanto gastos fijos como variables). En alguna ocasión puede que el proyecto para el que se hace el presupuesto requiera de algunos recursos nuevos con los que no contabas y eso se debe tener en cuenta.

Otra complicación que puede surgir es saber cuánto tiempo te va a llevar ejecutar un proyecto. Esto es importante, pues estás presupuestándolo por las horas que le dedicas.

Se debe hacer una estimación lo más real posible de las horas que van a ser necesarias y después intentar cumplirla. Lo que está claro es que tiene que haber un control de horas dedicadas a cada tarea y proyecto. Si esto no se controla una agencia puede perder dinero y por otro lado, no aprenderá sobre cuánto tiempo le lleva cada trabajo, cliente y proyecto. Luego, cuando se tenga que elaborar un nuevo presupuesto no se habrá aprendido nada por el camino.

En The Corner Lab utilizamos Harvest, unida con Asana para controlar cada tarea y el tiempo dedicado a cada cliente y proyecto. De esta forma aprendemos y somos capaces de dedicar las horas adecuadas y de una forma honesta a cada cuenta.

Ser honestos con los clientes

Cuando se trabaja con clientes en marketing digital se puede caer en la tentación de no ser honesto al 100% con ellos. Es realmente sencillo, pero ¿por qué? El desconocimiento en la materia por parte de muchas empresas y profesionales que contratan ese tipo de servicios es la causa.

Las prisas, los ASAP, los urgentes… en ocasiones pueden hacer que cuando se elabora un informe o se rinden cuentas al cliente no se sea del todo transparente. Se oculta información, se muestra solo lo que ‘suena bien’ o queremos que vean, se configuran las métricas y KPIs al antojo de la agencia, etc. Esto hace que el cliente no disponga de toda la información y esto repercute en varios puntos de los hablados anteriormente: evangelización, formación y evitar la desconfianza para que luego no tengan que pagar otros los platos rotos.

Realmente está en nuestras manos cambiar las reglas del juego, la percepción que pueda tener una empresa del marketing digital y de las agencias que ofrecen estos servicios. Al fin y al cabo, el devenir de una agencia de marketing digital depende del éxito de las empresas, de los clientes.

¡Muchas gracias Alex Serrano por aportarnos tu visión desde tu amplia experiencia en The Corner Lab! Desde getfluence, nos encantaría abrir nuestra puerta a nuevos artículos de invitados que aporten valor a nuestros lectores.

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